Translate

Mostrando entradas con la etiqueta discapacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta discapacidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2016

Depresión Post Parto y un bebé con Discapacidad.

Hola, me atrevo a hablarles de esto, porque no creo ser la única madre que haya experimentado depresión post parto luego de tener un hijo con necesidades especiales, tampoco será la última.

Cuando Daniel nació yo tenía el presentimiento de que algo no estaba bien, mi peor pesadilla comenzó cuando mis temores se hicieron realidad. Daniel había nacido con el Síndrome de Down, Paladar hendido, una cardiopatía, el pronóstico era reservado y el resto es história. Sólo te puedo decir que si luego de 6 meses sigues triste después del nacimiento de tu hijo (a) es muy probable que tengas Depresión Post Parto. Informacion-sobre-la-depresión-posparto

Antes de Daniel tuve otros dos hijos, ya había sufrido dos veces depresión post parto, es decir 3 veces sufrí DPP, y a más depresiones hayas tenido más profundas son. Es muy difícil lidear con el dolor y el temor cuando sólo se tienen dudas, y no consigues ayuda profesional adecuada, pero sabía que yo no era así, algo no estaba bien en mí, solicité ayuda y recibí algunos consejos de un par de psicólogas escolares para darme cuenta que si debía buscar ayúda profesional.

Tuve la increíble fortuna de encontrar ayuda en internet y encontré a una especialista en depresión que dio en el clavo en su evaluación profesional y me conducieron al camino de la recuperación rápidamente, entre ella la Doctora Nubia Alzate, y el Dr. Enrique Madrigal, logré sobrevivir había caído en una depresión profunda que desee la muerte por eso es tan peligroso no diagnósticar la depresión y atendera, algunas madres han matado a sus propios bebés en ese estado de irracionalidad pasajera.

Todo se desencadena luego del parto, las hormonas juegan un gran papel, no es algo mental, no es caprichoso, es importante aclarar que es un desorden químico serio que se da en el cerebro que sólo con los medicamentos correctos para caso permiten la recuperación. Básicamente debes producir endorfinas, serotoninas y otros químicos que te harán sentirte como antes.

Yo desarrollé hipervigilancia, con el temor de que Daniel "se muriera en cualquier momento" como dijo el neonatólogo insensible ese, pues yo no podía dormir, miraba constantemente el monitor para ver si respiraba, lo tomaba con temor de la cuna con miedo ha encontrarlo sin vida. El Doctor no sólo dió también un pronóstico errado fue súper incisivo en decir que debía prepararme para lo peor. Pasé los primeros 3 años de a vida de Daniel aterrada aunque sólo mis cercanos lo sabían.

DANIEL MI BEBÉ SOL TIENE 4 AÑOS Y NO LO CAMBIO POR NADA DEL MUNDO.
Encontré alivio a mi pesar escribiendo, hacer esto es como una catarsis para mí. En esos días una mamita que todas conocemos Eliana Tardio se tomó la molestia de leer mi mensaje desesperado y con sus dulces palabras entendí que no estaba sóla en esto.

Hoy en día me llena ayudar a otras mamás que como yo han pasado por las etapas de tristeza, negación, luto y les ha costado llegar a la aceptación de la condición de sus hijos. No todas tenemos la suerte de contar con médicos humanos y sensibles, o al menos calificados. No me da pena decirlo, pero yo sentí que el mundo se me venía abajo, que no podía con todo, y que eso no me podía estar pasando a mí, renegué, lloré mucho, me angustiaba el futuro, me aterraba, pero todo era falta de información. Hoy no cambio a mi bebé sol por nada de lo que me pudieran en el mundo.

A través de Creciendo con Dani trato de mostrarles con hechos que si se puede tener una vida común y feliz después de la Depresión, y discapacidad en casa. La actitud es fundamental para ser éxitosos en la vida, si crees en tu hijo o hija, no importa su condición, con tu amor y apoyo logrará ser quien vino a ha ser. Nosotras somos instrumento de señales, mensajes, enseñanza, aprendizaje. Todos vinimos en esta vida a aprender y dar.

Creo que vine a aprender a ser paciente, a vivir el día a día, a disfrutar cada uno como si fuera el último, vivir el presente en Mindfulness es lo único que a mí me mantiene en el aquí y el ahora.
 UN PASITO A LA VEZ
Vive disfruta el milagro de ser mamá, y aférrate a esa personita que te necesita tanto para salir adelante. Levántate, sí se puede amiga. La felicidad es una decisión que se toma a diario.

Puedes escribirme como otras mamás lo hacen por @creciendocondani en Facebook,
o dejarnos un comentario.

Si estás en Costa Rica te recomiendo que solicites apoyo profesional especializado en la Clínica CIAP, ahí pueden orientarles en lo que ustedes necesiten como familia. Se los recomiendo a ojos cerrados. http://www.clinicaciap.com/

Madeleine y Dani.
#creciendocondani



martes, 10 de marzo de 2015

Cuando se tiene un hijo especial, se tienen todos los hijos especiales del mundo.

El nacimiento de nuestro hijo Daniel con Síndrome de Down, nos cambió la vida de muchas formas como deben imaginarse, pero el cambio más notorio ha sido nuestra perspectiva sobre la discapacidad.





Mi hija de 10 años no solo colabora con las terapias de su hermanito, se derrite con otros niños con Síndrome de Down y se ha vuelto una chica más sensible ante las personas con discapacidad y dice que quiere ser terapeuta cuando sea grande.
Mi esposo, que es chiquillero y siempre ha sido un sensible a las necesidades de los demás, ahora cada vez que escucha sobre un caso o un síndrome extraño, de esos que no sabemos pronunciar, recurre a la Internet para entender más sobre síntomas, causas, tratamientos, etc, de ese niño (a) porque ya no somos indiferentes.

Hemos desarrollado empatía ante el sufrimiento y las alegrías de otros padres, y sus hijos especiales.

Hemos descartado cualquier prejuicio o temor que pudimos tener en el pasado al ver a una persona diferente.

 Ahora vamos más allá, vemos la historia que los precede, y muchas veces entiendes que algunos padres han sufrido más que tú. 

Nos reconocemos entre todos porque al ver a otra madre o padre de un niño con una discapacidad, uno reconoce el esfuerzo, las horas de insomnio, los sacrificios económicos, profesionales, las lágrimas, las angustias y por supuesto cada gran logro y el orgullo inmenso que sentimos por ellos.

Cuando te atreves a dar el paso y haces pública la condición de tu hijo, te das cuenta que no estás solo en esto, que existen millones de familias en el mundo que atraviesan por algo similar y están dispuestos a apoyarte.






Desde que empecé a escribir este blog, y a involucrarme con padres y madres de lo que yo llamo la “Comunidad Internacional del Síndrome de Down”,  he conocido a por lo menos 600 personas diseminadas por todo el mundo con un mismo fin, informar y educar sobre el S.D, y trabajar por la inclusión de nuestros hijos.

Te enteras por redes sociales de muchas situaciones, que te afectan, alegran o duelen como si le ocurrieran a tú hijo, por lo que de manera natural esta enorme red de apoyo virtual, se ha dedicado a reenviar información y publicarla con la intensión de ayudarnos unos a otros, por ejemplo;
  • Luchando por esclarecer la violación de Lucía en Argentina.
  • Cuando Alejandra rescató y adoptó a Clemente un adulto con SD quien fue abandonado en un hospital.
  • Difundiendo información para recoger fondos para la cirugía cardiaca de Sara de Panamá.
  • Celebrando los triunfos de Jessica de Costa Rica en el campeonato internacional de Cheerleadears,
  • …en una cadena de oración mundial por la recuperación de Camila en CR, o de Sebastián en USA
  •  …o apoyando la madre de Zoe cuando ésta falleció…. O aplaudiendo cuando orinó solito por primera vez Santiago, en Chile.

Nosotros nos hemos sentido emocionalmente involucrados en cada proceso, así como también experimentamos un apoyo increíble cuando nuestro Dani tuvo su cirugía de Paladar Hendido.
Mis nuevos contactos en Facebook tenemos en común  un hijo (a) con Síndrome de Down. 
Recibo actualizaciones de fundaciones y particulares de Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, México, Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, España, Ucrania… todos los días. Así como este blog recibe visitas de países como Guatemala, Croacia, Francia, Perú, etc. Lo más curioso es que el idioma no es una barrera comunicacional, nos las ingeniamos para chatear, poner comentarios, intercambiar información o fotos.
Nunca más me he sentido sola.
Además está el apoyo de primera mano, ese que viene de la madre o padre del compañerito de escuela de tu hijo (a), intercambiar información de salud, tratamientos, terapias, terapeutas, escuelas, asociaciones, doctores, etc … es obligatorio, al igual que compartir inquietudes por sus progresos o padecimientos.

En la escuela especial donde asiste Dani, reciben a niños con discapacidades de todo tipo, están separados por grupos por edades o por tipos de discapacidad.

Dani está en el grupo de Retardo mental, no me agrada el nombre, pero en efecto hay niños (as) que tienen retardo mental o motor y no necesariamente es por una razón genética, se trata de niños afectados in vitro por drogas, algunos por desnutrición, otros por problemas en el nacimiento, o por alguna otra condición genética la lista es infinita.

Cuando sabes que tu hijo, debido al Síndrome de Down es propenso a sufrir de leucemia, Alzheimer, problemas de inmuno deficiencias renales, cálculos, problemas auditivos, digestivos, de la piel o motores… créanme que nunca vuelves a ver a otros seres con discapacidades o enfermedades de la misma forma.

Es imposible no solidarizarse con la madre que lleva a su hijo con parálisis cerebral a la escuela en silla de ruedas, al ver a un niño (a) con una deformidad facial, cuando conoces un sordo mudo, o a alguien con ceguera.

Es imposible no echar de lado la discapacidad y ver al ser humano que te está sonriendo detrás de ese rostro diferente.

El Síndrome de Apert por ejemplo causa deformaciones craneales y les da unas características que pueden llegar a parecerte impresionarte, porque estamos mal acostumbrados  a lo “normal”. Pero cuando ves con los ojos del corazón, ves el alma de esa criatura, no verás si luce bien o mal, simplemente verás a un ser humano. Como debe ser.
Lo ves a través de los ojos del amor, ese amor que has aprendido gracias a que tienes un hijo (a) especial.
La gente común, la mayoría, no toma conciencia de que no están exentos de tener una discapacidad o de tener una descendencia con una condición congénita, este fuese un mundo más agradable si pudieran abrir su corazón y su mente para apoyar a los que padezcan enfermedades o síndromes que no comprenden, por eso es tu deber como ser evolucionado, informarte y colaborar.

Cuando se tiene un hijo, se tienen todos los hijos del mundo, es cierto, pero créeme que al tener a un hijo con una discapacidad, tu corazón y tus ojos se fijarán además en aquellos a los que antes no mirabas.
Yo siempre me creí una persona sensible ante estos temas, creí que estaba muy involucrada, pensé que aportaba a la inclusión, pero no era así, ahora si les puedo sentir que mi vida tiene un propósito más allá de criar a mi hijo, deseo que otros también logren salir adelante y sean integrados a la sociedad como iguales que son.

En este mundo del S. D, te das cuenta de que no todos son afortunados como tú, algunos no tienen acceso a terapias, o escuelas especiales porque en su país o zona no se los facilitan, ya que esta minoría no representa en algunos países una población en la que valga la pena invertir recursos. Y es por eso que algunos padres tienen un único medio para hacerles terapias a sus hijos y es mediante el Internet.
Te invito a que tú te involucres, compartas, crees tu propio blog, divulgues información, pidas ayuda si la necesitas. 


Como sociedad estamos para apoyarnos, no dudes en escribirnos, no titubees en poner tú granito de arena y ayudar tú también a otros. 




Recuerda que toda vida es valiosa 
y que todo niño es especial.