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martes, 13 de junio de 2017

Papás regulares vs Papás especiales

El porcentaje de padres que suele desaparecer en el momento del nacimiento de un bebé con discapacidad es importante, tontos porque se pierden de la experiencia de dar y recibir amor de un hijo.

Quizás esta entrada puedas recomendarla a otros padres de familia para que vean lo que es ser un padre con sus 5 letras.

Para mi hay 2 tipos de padres: Aunque se empeñen en decir que las madres y padres especiales No lo somos, pues según algunas instituciones, añadirte el adjetivo ESPECIAL, perjudica a la comunidad de personas con Síndrome de Down, y no hay que decir que son especiales, sino más iguales que diferentes.

Yo NO estoy de acuerdo, yo sé que no sólo las personas con Síndrome de Down son especiales, usted lo es y yo también. A pesar de eso sabemos que hay gente más especial que otra y que les digan especiales las personas con SD, no aminora o empeora su condición de discapacidad, es la forma en que los propios padres tratan y educan a sus hijos. 

Mi esposo me hizo sentir la mujer más feliz del mundo la semana pasada cuando supimos de una persona con Síndrome de Down cuyo padre parece no aceptar a la criatura, mi esposo me dijo no entiendo yo estoy súper orgulloso de Daniel y no es de ahora. Por eso sé que hay padres regulares y especiales.

El padre regular:


  • No es papá 100%, el trabajo lo hace todo la doña, la mamá de la criaturita, la abuela, la empleada, la guardería, el celular, la televisión, 
  • Es decir son y no son papás. Si es padre soltero y no tiene la Guarda Crianza de los niños, quizás ni se arrime a verlos, y puede que pague la pensión, para no ir preso.
  • Un padre regular es un padre proveedor, es un paga pensiones, de esos que sólo va al acto del día del padre y es papá de fin de semana cada muerte de Obispo, y no comparte el resto del año con él o ella.
  • Esos son los padres de foto familiar, joden más de lo que ayudan y sólo salen en las fotos, estos padres no deberían estar en la categoría, pero esos mal llamados padres son los padres regulares, los comunes. 
Por cierto, a esa mayoría les toca foto éste fin de semana y tarjeta obligada con carne asada. no se les olvide. Es el día anual del padre, el único día que algunos se acuerdan de su regalo nada más. Algunos padres deberían llamarse progenitores no padres, donantes de esperma quizás. 

En cuanto al  típico padre moderno de las generaciones Millenial y siguientes, si acaso tienen un hijo muy joven es porque es latinoamericano alborotado porque en Europa prefieren no tener hijos, y en  Asia están haciéndose asexuales.
  • No obstante, si eres un padre de menos de 35 muy probablemente, quizás seas de ese tipo nuevo de papá que sin perder hombría colabora en todo lo que se refiere al cuido de su hijo o hija, pues entiende la importancia de compartir esos momentos íntimos como las horas de comida, el sueño, el baño, la hora del estudio, le pone limites, le da amor y cuidados, esta nueva generación promete, pero esta entrada está dedicada a esos padres que son ejemplares.

El padre especial:

Cuando Daniel Nació fue necesario alimentarlo con chupones y método especiales fue realmente agotador pero Ricardo nunca ha dejado de ayudar con los cuidados de Daniel desde el instante en que llegó al mundo él lo recibió.
  • Cuando conoces a un padre enamorado de su hijo lo reconoces de inmediato, ellos no son papás convencionales, son padres verdaderos.
  •  El padre de Daniel es un hombre que amó a su hijo desde que lo vio, lo primero que dijo fue que lo amaba y que no había visto jamás un bebé más hermoso que Daniel.
  • Creo que al conocer a papás como Ricardo notas inmediatamente la diferencia. Pienso que aquel que tiene el gen de buen padre, lo será, amará y apoyará a su hijo incondicionalmente en buenas y malas.
  • Un papá especial es mucho más participativo que un papá regular, por mucho, ayuda cuando su hijo está enfermo, y si la condición de discapacidad es permanente hará lo que sea para que su hijo sea feliz.
  • Un padre especial no huye, se queda a su lado y le enseña a salir adelante, lo protege, lo defiende, lo educa y le da amor genuino no sólo cosas materiales.
  • Un papá especial no escatima esfuerzos, si es necesario, ayuda en la labor de bañar a su hijo y cargar a su hijo a cualquier edad. 
  • Un papá especial, necesitará trabajar más porque deberá aportar más al hogar, ya que los gastos médicos, tratamientos, medicamentos, afectan la economía del hogar elevando los gastos hasta un 70%. más de lo que jamás pagaría un "padre" regular. 
  • Un padre especial no sólo debe brindarle apoyo a sus hijos sino a su pareja.
  • No es extraño que un papá especial se encargue de limpiar, lavar o cocinar, tampoco es raro verlo asistir a las terapias y faltar a su trabajo para ayudar a su hijo a caminar. 
  • Un padre de un hijo con discapacidad, pasa muchas noches en vela preocupado por su salud o por las deudas y las necesidades de su familia. 

Dirán que los papás regulares también pero sólo cuando pasas por la fuerte experiencia de ser padre de un hijo con una cardiopatía entiendes, como le ocurrió al famoso Jimmy Kimel quien conmoviera al mundo entero con su anuncio sobre la cardiopatía de su bebé y como le salvaron la vida.  

El amor que se tiene por un hijo no es mayor o menor, es el mismo sólo que algunos hijos demandan más apoyo que otros. 

Dani adora a su papá.
Así que no se dejen decir por las Asociaciones que se creen dueñas de la RAE, y que nos regañan por llamarte Padre Especial, cuando en realidad, ese amor de padre especial es lo que necesitamos para lograr la Inclusión Social
Daniel Feliz en su amado Kínder Discovery Montessori
Ser distinto es normal. Mi hijo Daniel es especial porque brilla con luz propia no porque tenga un cromosoma de más, quizás ese Plus lo hace aún más lindo, no lo sabemos, pero Daniel es especial y todo el que lo conoce lo puede confirmar, su padre también lo es. 
La gente olvida, que tener un hijo con discapacidad es una experiencia que puede ocurrir a cualquiera de la noche a la mañana, producto de un accidente, por lo que es absurdo que los abandonen al nacer porque tengan Labio Paladar, o cualquier otra condición, No es excusa para acobardarse y huir de sus deberes, si vas a ser padre prepárate para ser un padre excepcional, en cualquier circunstancia. 

Los padres especiales que conocemos a través del vínculo con la discapacidad son padres asombrosos. Los que más me conmueven son aquellos que están al pie del cañón a la par de la cama de la clínica apoyando a su mujer y a su bebé.
Mi esposo gracias a Dios es un padre especial con sus dos hijos por igual.
Ser padre especial, no es cuestión de discapacidad
es dar todo lo mejor de ti para que a tu amado hijo nunca le falte nada. 

Sé un padre especial, un papá extraordinario digno de imitar

FELIZ DÍA PADRE ESPECIAL.

Esta entrada está dedicada Ricardo Tinoco Monge, al mejor padre del mundo, el papá de Daniel y Kedna.

Si conoces a otro papá extraordinario comparte con nosotros su foto en el Grupo Inclusión Hoy.

 Conoce más sobre Daniel en Creciendo con Dani.



domingo, 11 de mayo de 2014

Cuando el Síndrome de Down sorprende a papá.

Existen días en la vida en los que uno se enfrenta prácticamente a todos los sentimientos que existen, el día en que Daniel vino al mundo fue uno de esos.
Nos habían programado la cesaría para las 6:30 de la mañana, pero como suele suceder en Costa Rica nada empieza a tiempo (el anestesiólogo se equivocó de clínica) ésta fue la parte del día donde el sentimiento fue cólera, bueno ya pasó. Tras una larga espera (realmente no sé si fue larga, pero lo sentí eterna) un enfermero me llamó, y me guió a la sala de operaciones para recibir a Daniel al mundo.

Por fin, llegó el gran momento, me acomodaron para que pudiera tomar fotos del nacimiento, y de pronto la doctora sacó al bebé del vientre de mi esposa, en ese momento no supe si llorar de la emoción, brincar o tomar fotos , realmente no sabía ni que hacer,  me llamó la atención que todo el personal médico se mantuvo en silencio y solo se escuchaba el llanto del bebé y a éste servidor repitiendo como loco “Bienvenido mi amor, bienvenido”, el neonatólogo muy serio me dijo: “ Vamos afuera que ocupo hablar con usted”.
 
  Nos fuimos a otra sala junto con el bebé y mi único pensamiento era de duda “¿Por qué no me dejaran alzarlo?”. Llegamos, el doctor le abrió la boca al Daniel y me indicó sin un mínimo de tacto, que tenía un agujero en el paladar, y que obviamente  era un caso de Síndrome de Down,  que por lo tanto lo primero era ponerlo en una incubadora por un par de horas y posteriormente llamar a un cardiólogo, puesto que la probabilidad de que tuviera problemas cardiacos era muy alta.
En ese momento solo pude atinar a decir “Si, si”, lo único que pude hacer después de eso fue salir abrazar a mi padre y llorar, el terror había llenado todo mi ser. Posteriormente busque un banco y me senté junto la incubadora, no pensaba moverme  de ahí por nada de mundo.
Alrededor de una hora después llegó el cardiólogo, y le realizó un examen a Daniel, me indicó, que el bebé tenía un pequeño huequito en el corazón, realmente se que lo explicó más cosas pero mi cabeza ya no podía absorber mas información estaba bloqueado.

A todo esto, aún seguía con preocupación, sin saber nada de mi esposa, las enfermeras no me decían nada y la doctora no aparecía. Yo seguía sin moverme de mi guardia, junto a la incubadora, solo, todos los otros padres se habían ido con sus bebes a sus cuartos, cuando reapareció el neonatólogo y le colocó una sonda al bebé, mientras que una enfermera me enseñaba como alimentarlo, ella me indicó que el bebé debía comer cada hora…, ya era más de la una de la tarde y aún no sabía nada de mi esposa…

A los quince minutos por fin apareció la doctora me indicó que era la primera vez que traía “un chinito” al mundo, me recordó que se hizo todo lo posible para descartarlo (el síndrome) pero que no pudo, a este punto no me importaba, la verdad, estaba súper enamorado de mi bebé.
Le pregunté a la doctora por mi esposa, y me dijo que todo había salido bien, le pregunte si le había comunicado que el bebé tenía Síndrome de Down, a lo que respondió: “¡NO, NO, NO, NO, NO, NO!” y procedió a retirarse. No tengo palabras para describir el rostro de esa mujer cuando me dijo eso y se fue.




A las 2 de la tarde pasaron a mi esposa el cuarto, al fin la pude ver, se veía muy adolorida, decidí darle la noticia de una vez, no sabía como dársela y francamente aún ahora me sigo disculpando con ella, puesto a que no encontré otra forma más que tirarle la bomba sin anestesia, y de un solo.Salí de cuarto conteniendo el llanto, sabía que me había faltado tacto con mi esposa y me costaba controlar mis emociones.
Regresé a la sala de neonatos, estaba listo para llevar a Daniel a conocer a su mamá, la enfermera lo sacó y me lo entregó, ¡POR FIN alcé a Daniel, Por Fin le pude dar un beso! ,al salir rumbo al cuarto mi hermana fue la primera en correr a recibir a Daniel, y no paraba de repetirme “¡Ricardo, es simplemente hermoso!”  Una y otra vez, lo abuelos me rodearon para besarlo y decirme lo hermoso que era,  y recordarme lo afortunado que era ese bebé, porque iba a ser sumamente amado.


El resto de la historia se las dejo para después, ya que hay mucho que contar.
2 meses despúes.
Todos en la vida tenemos momentos duros y muy duros, pero en un día aprendí que no importa lo duro de las cosas, siempre los que nos aman nos ayudan a alivianar la carga, GRACIAS DANIEL ya en tu primer día conmigo me diste una buena lección, no puedo esperar por ver que más me vas a enseñar.
Te ama.

Papá.